domingo, 4 de diciembre de 2016

Actividad Final. Módulo 4

A continuación, desarrollaré mi propuesta con respecto a la actividad  del Módulo 4.

Elegí como actividad del módulo 2 el primer caso para un plan de intervención. Nos encontramos ante 4 casos de acoso con víctima de tipo pasivo en tres de ellos y víctima con características activas en un cuarto.
64 alumnos/as han contestado al test, de ellos el 58% son chicas. Edad media: 14 años.
En general, existe una percepción, por parte de la clase,  de conflictos menores  y un orden bueno para el desarrollo y aprovechamiento de las clases.

Observando de manera detallada cada caso, destacar que el alumno 26 percibe la situación o, al menos, informa de ella con menos frustración y ansiedad. Siente a su familia como un gran punto de apoyo y con la que mantiene una buena comunicación  y no se siente indefenso. Un caso parecido es el alumno 16, aunque no se tiene toda la información necesaria. No ha respondido a las entrevistas necesarias. Únicamente se tiene la información del grupo-clase.
En cambio, la alumna 53, a pesar de mostrar 5 relaciones recíprocas, y un escaso 6% de rechazo en su grupo-clase, siente una fuerte ansiedad, indefensión y no muestra una gran capacidad de comunicación con la familia. Cambiar sus pensamientos negativos y transformarlos en las relaciones positivas y recíprocas que ya tiene. En este caso, es fundamental inculcarle autocontrol en la expresión de sus emociones e impulsos y trabajar la capacidad para emplear estrategias positivas de ayuda y defensa asertiva. Esta situación lleva ocurriendo 2 años. Presenta características de víctima activa.
La alumna 34 apenas tiene relaciones en clase y se encuentra totalmente aislada. Presenta un rechazo del 51% de la clase. Es la situación más preocupante. La alumna presenta una actitud muy pasiva. Esta situación lleva meses ocurriendo. 

Aprender a vivir juntos es fundamental en nuestra sociedad y por tanto también en nuestro sistema educativo. Convivir es cambiar el mundo, es compartir experiencias vitales y reconocer al otro en una misma realidad. El objetivo es desarrollar un modelo de convivencia positiva que priorice los puntos de encuentro y de entendimiento. Se pretende reforzar las relaciones sociales en los 4 alumnos con problemas de acoso y fortalecer la cohesión del grupo. Con esto, es importante plantear un aprendizaje en conjunto, con todos los compañeros, de forma cooperativa.
Planteo dos estrategias educativas para promover la convivencia pacífica y afrontar los problemas de disciplina. Mencionar que en mi centro educativo existe una cultura de trabajo cooperativo desde hace años.
Es necesario reivindicar la heterogeneidad como fuente de riqueza, la necesidad de traer el debate a nuevas metodologías y formas de aprender que favorecen la convivencia en los centros educativos como son el aprendizaje cooperativo, como medida organizativa.

            Estas dos MEDIDAS ORGANIZATIVAS son:

*      El Aprendizaje y Servicio Solidario (ApS)
*      Estructuras de participación.

El Aprendizaje y Servicio Solidario (ApS) es una metodología de trabajo por proyectos destinada a realizar aprendizajes en el aula vinculados con la prestación de un servicio solidario en la comunidad.
Practicar  ApS implica un proceso cooperativo complejo cuyos pilares fundamentales son:
. Una toma de conciencia de problemas comunitarios
. El diseño y desarrollo de un plan de acción, estableciendo alianzas con entidades del entorno y actividades de aprendizaje interdisciplinar.
. Evaluación reflexiva y celebrada de los aprendizajes.
Se propicia la acogida respetuosa hacia todas las personas, se potencia el desarrollo de actitudes y prácticas de ayuda, respeto mutuo y colaboración entre los alumnos y profesores, desarrolla la empatía hacia los demás y se favorece el compromiso de entidades de la comunidad en proyectos compartidos.
Se trata de ceder el protagonismo en las experiencias de todos los alumnos y alumnas.
Esta confianza será un paso fundamental para que se sientan valorados positivamente, capaces, y se sepan en posesión de un papel social relevante y transformador.
            Como punto de partida, pondremos en contacto distintas áreas curriculares y romperemos las barreras formales y no formales. Con este aprendizaje activo, los alumnos buscarán soluciones directas que impliquen trabajo colaborativo, creatividad, pensamiento crítico e inteligencia emocional.

            Estructuralmente:
a)      Se elige un tema que implique al alumno una experiencia vital.
b)      Puesta en común por los departamentos y profesores que estén implicados
c)      Se debe comenzar con ideas claves que el profesorado implicado aporte. Se debe generar en el alumno curiosidad y duda.
d)     Varios miembros del Claustro se deben responsabilizar de ponerlo en marcha.
e)      Se planifican los periodos de duración de cada Unidad:
      Tareas que se realizarán en cada una.
      Cómo se iniciará.
      Qué productos finales se encargará al alumnado.
f)       Como Herramienta didáctica---Aplicar el trabajo colaborativo de dos maneras: en gran grupo / pequeños grupos heterogéneos.
g)      Realizar portafolio de trabajo de cada Unidad.
h)      Atención a la diversidad en el aula----- potenciando que cada alumno trabaje según sus capacidades.
i)        Exposición grupal por parejas explicando el trabajo realizado.
j)        Evaluación formal----- utilizar autoevaluación y coevaluación: herramienta para que los alumnos puedan evaluar su propio proceso y que tengan claro qué se busca en el resultado final.



Las Estructuras de Participación tienen lugar gracias a un cambio organizativo del horario escolar del centro en el que se hace coincidir la hora de tutoría semanal de un mismo nivel con el profesorado interesado en trabajar la convivencia en ese nivel. Permite establecer en cada clase cinco grupos de alumnos, cada uno de ellos constituye una estructura de participación que a su vez es sostenida por varios profesores del centro que cuenten en su horario con esa disponibilidad. En otros casos son adultos del entorno (técnicos de las concejalías de juventud y salud, ONG's...) los que sostienen esas estructuras. Para formar los grupos, se analizan las relaciones establecidas según el sociograma aportado por la herramienta socioescuela. Los alumnos que han sido formados como “Alumnos ayudantes”, formarán parte de estos grupos. Hay que tener en cuenta que, al menos, para los “círculos de convivencia” se necesita formación en la toma de decisiones, en habilidades sociales y comunicativas y en la capacidad de análisis y observación. 

Los grupos que se han creado y sus funciones son las siguientes:

·         Equipos de delegados: representan a la clase y se encargan de las normas que tienen que ver con la asistencia y puntualidad, con el cuidado del material y el trabajo en clase. Observan, analizan, dinamizan e intervienen con sus grupos sobre estos aspectos. Se reúnen la primera tutoría de cada mes con jefatura de estudios. Junto a estos equipos se establecerá, por parte del profesorado y la directiva,  un control de los espacios comunes. Además, el profesor siempre será el último en salir de clase y cerrará la puerta. En los recreos y en los baños habrá vigilancia.
·         Círculos de convivencia: se encarga de los aspectos vinculados a las relaciones personales. Sus funciones son acoger, observar, detectar, intervenir y promover cualquier aspecto relacionado con la calidad de la convivencia en el aula y el centro. Se reúnen la primera tutoría de cada mes con un grupo de tres profesores que pertenecen al Equipo de Mediación del que ya hablamos en la segunda actividad, en relación al protocolo de intervención.
·         Ciberalumnado: se encargan de aspectos relacionados con las redes sociales. Su función es promover el buen uso de las redes sociales y asesorar y formar al resto de compañeros sobre la conveniencia de navegar con seguridad y respeto hacia sí mismo y el resto. Se reúnen la primera tutoría de cada mes con la TIC.

A estos tres grupos de participación, añadir dos externos cuya función principal será la de informar mediante talleres de actividades y charlas informativas.
·         Agentes de salud: abordan los aspectos relacionados con la salud, entendiendo esta desde una perspectiva biopsicosocial. Se forman y dinamizan en la clase actividades relacionadas con el consumo, la alimentación, la sexualidad o los primeros auxilios. Se reúnen dos veces al trimestre con técnicos de salud del ayuntamiento. Estas actividades serán reforzadas con charlas informativas que serán llevadas a cabo por asociaciones, ong´s…
·         Corresponsales de juventud: se encargan de difundir y promover entre los jóvenes de la clase y del instituto cualquier actividad o iniciativa que pueda ser interesante para esta franja de edad. Investigan y difunden a través de diferentes medios. Se reúnen la primera tutoría de cada trimestre con técnicos de juventud del ayuntamiento.

Todas las reuniones de cada grupo son simultáneas y su trabajo no se cierra en el grupo que está trabajando en cada estructura sino que, el resto de alumnos recibirán todo tipo de información que les hará reflexionar, se formarán e intervendrán sobre el resto de alumnado. Es un aprendizaje que te hace interactuar constantemente. Para el centro esto supone realizar una verdadera formación de formadores con gran riqueza metodológica.

Evaluación del Plan de Actuación

Se someterá a un proceso de evaluación continua y formativa con un marcado carácter de proceso. La valoración de la consecución de los objetivos se realizará con carácter trimestral y anual. Los objetivos principales por los que realizar la evaluación son los siguientes: 
- Conocer y valorar en qué medida se han logrado los objetivos de mejora de la convivencia y freno de las situaciones de acoso.

           -   Mejorar el diseño de la intervención  
A partir de los datos obtenidos  se acordarán propuestas de mejora. Se utilizarán las reuniones de coordinación con los tutores donde se valorará la ejecución de las actividades desarrolladas y así poder ir ajustando la ejecución del plan y coincidiendo con las tres evaluaciones. Al finalizar el curso, a través de un cuestionario a los tutores y alumnos, recogeremos información de las tareas desarrolladas en las horas de tutoría, del material utilizado, de las reuniones de tutores y la adecuación o no de las actividades y materiales a los alumnos. El seguimiento de los objetivos se puede llevar a cabo en las reuniones semanales con los tutores, las reuniones con los equipos docentes, en sesiones de evaluación y en la CCP.








sábado, 19 de noviembre de 2016

MÓDULO 2. VICTIMIZACIÓN DE TIPO PASIVO


       Este informe nos muestra la evaluación de 4 casos de acoso con víctima de tipo pasivo en tres de ellos y víctima con características activas en un cuarto.
64 alumnos/as han contestado al test, de ellos el 58% son chicas. Edad media: 14 años.
En general, existe una percepción de conflictos menores  y un orden bueno para el desarrollo de las clases.

      Nos encontramos ante 4 casos de acoso. Destacar que el alumno 26 percibe la situación o, al menos, informa de ella con menos frustración y ansiedad. Siente a su familia como fuerte apoyo y no se siente indefenso. Un caso parecido es el alumno 16, aunque no se tiene toda la información necesaria. 
En cambio, la alumna 53, a pesar de mostrar 5 relaciones recíprocas, y un 6% de rechazo en su grupo-clase, siente una fuerte ansiedad, indefensión y no muestra una gran capacidad de comunicación con la familia. Esta situación lleva ocurriendo 2 años. Presenta características de víctima activa.
La alumna 34 apenas tiene relaciones en clase y se encuentra totalmente aislada. Presenta un rechazo del 51% de la clase. La alumna presenta una actitud muy pasiva. Esta situación lleva meses ocurriendo. 

Ante casos tan diferentes, debemos dar propuestas de intervención individualizadas. Sin embargo, aunque incidiré líneas más abajo, sobre algún recurso individualizado para el caso de la alumna con características de víctima activa, propongo un plan de intervención esencial y que sirva como punto de partida para un desarrollo posterior.

PROPUESTAS DE INTERVENCIÓN
Alternativas de gestión de la convivencia:
            Colocación de los alumnos en la clase tras la evaluación del sociograma
            Analizando y evaluando los resultados del sociograma, colocaría al alumno con mejor perfil de Alumno-ayudante junto a la alumna víctima 34. Este alumno es el que más apoyo necesita y debemos reforzar su situación social. Al alumno 26 con el segundo alumno-ayudante, por votación y a la alumna 53 junto al alumno-ayudante 41, tras fortalecer su capacidad de resolución de conflictos. Aún no tenemos información suficiente, pero, en un principio, a la alumna 16, la sentaría junto a los alumnos-ayudantes 1 y 12.

Equipo de mediación
Debe dotarse al centro de estructuras participativas que aporten solidez al proyecto de Convivencia, que permitan tanto su incorporación como su funcionamiento. Propongo, en esta línea, formar tanto al profesorado como al alumnado en diferentes estrategias de resolución de conflictos para que, cuando la Jefatura de Estudios o cualquier tutor/a del centro lo solicite , se puedan realizar mediaciones ante conflictos relacionales. De esta manera, se genera una participación de la comunidad educativa y no se jerarquiza al profesorado o alumnado en un nivel superior o inferior, sino que al tratarse como iguales, participan de su posición en el centro para enriquecer la solución y el aprendizaje del conflicto. Así, de entre todos los participantes docentes y alumnos/as, se crearán pequeños grupos de tres o cuatro personas que intervendrán en la mediación de dos maneras:
- Intervención en el conflicto  a través de entrevistas con los implicados, intervenciones grupales, el consenso de unos puntos en común y marcando unos objetivos a conseguir entre las partes implicadas para luego poder conocer el grado en el que se han logrado o implicado en el proceso.
-Prevención de conflictos: los tutores, coordinados junto con el Departamento de Orientación y los equipos de mediación, deben llevar a cabo actividades de información y formación en el conflicto y su resolución.

  Programa de Alumnado Ayudante
            Creo firmemente que la inclusión del alumnado en la gestión de la convivencia es necesaria para afianzar un mejor clima para el centro. Aunque este programa irá dirigido a ese curso en concreto,  también podrían unirse a él los grupos de otros cursos que así se considere necesario tras una oportuna valoración en conjunto hecha por el equipo directivo, el Departamento de orientación y el equipo de mediación.
En primer lugar, estos alumnos serán elegidos y recibirán una formación en conflictos, sus sistemas de resolución y métodos de ayuda entre sus iguales, mediante dinámicas participativas, en horas de tutoría o en recreos, con juegos, role-play, etc.
Estos alumnos serán coordinados, además, por los equipos de mediación. Su principal tarea será la de tener un papel activo en su clase, ayudando en la integración de la víctima, ayudarle en los problemas que se presenten,  participar de los conflictos menores y diarios que puedan acontecer entre los iguales e integrarles. Se trata de generar una responsabilidad con su propio grupo, tejiendo una red de apoyo común.

Formación del Profesorado
Para poder llevar a cabo los puntos anteriores considero necesaria una formación en competencias de resolución de conflictos dirigida al equipo docente.
De esta forma, podremos ofrecer una alternativa a la opción de castigo más punitiva y desarrollar un método más creativo en la búsqueda de soluciones.
Es importe que los docentes puedan regular el proceso de comunicación y re-establecer unas relaciones más cercanas y de ayuda.
Por parte del Departamento de Orientación, se desarrollará un programa basado en la formación de habilidades sociales que faciliten y promuevan actitudes de cooperación. Centrándonos en el profesorado, se buscaría:
- Reforzar una escucha activa para establecer relaciones de mayor cordialidad.
- Conocer y generar estrategias de afrontamiento ante situaciones de conflicto, pero sin quedarnos en la superficie. Es de vital importancia promover en el docente una actitud crítica. Deben profundizar en la problemática que pueda surgir en el aula y es importante que conozcan y entiendan qué está ocurriendo frente a ellos y junto a ellos.   
- Creación y refuerzo de habilidades personales, y para ello, el primer paso es el autoconocimiento. Desde la orientación debemos generarlo entre los propios docentes. Esto es de vital importancia porque, de esta forma, ellos mismos podrán gestionar sus propios recursos y conocer sus limitaciones, sus fortalezas y sus debilidades. Queremos favorecer el conocimiento de todas las personas que forman parte del centro educativo  porque creemos firmemente que, de esta manera, podremos disminuir  las situaciones de conflicto.   
Parto de la idea de que la Tutoría es fundamental y es desde donde podemos crear un vínculo de cercanía con el alumnado. 
Si deseamos ayudar a resolver la situación de conflicto y generar estrategias nuevas, debemos conocer, en primera persona, qué recursos son necesarios y cómo debemos llevarlo a cabo. 

En la ayuda a la víctima:
 .- A parte de la Ayuda entre Iguales, es fundamental trabajar las habilidades sociales y la autoestima. Creación y refuerzo de habilidades personales, y para ello, el primer paso es el autoconocimiento. Esto es de vital importancia porque, de esta forma, ellos mismos podrán gestionar sus propios recursos y conocer sus limitaciones, sus fortalezas y sus debilidades. Que sepan identificar sus emociones y aprendan a ser asertivos ante cualquier situación. Procurarles herramientas para afrontar situaciones de conflicto y proporcionarles seguridad en sí mismos. En algún momento de su vida la perdieron. 
Esto es importante, trabajarlo, en un primer momento con la alumna 53, debido a su incapacidad para afrontar una situación que se ha alargado 2 años y con alto grado de ansiedad. Cambiar sus pensamientos negativos y transformarlos en las relaciones positivas y recíprocas que ya tiene. Fundamental, inculcarle autocontrol en la expresión de sus emociones e impulsos y trabajar la capacidad para emplear estrategias positivas de ayuda y defensa asertiva. Posteriormente, fortalecer ese autoconocimiento con el programa de "Ayuda entre Iguales".

 Con los acosadores:
   .- Entrevistas más profundas y de recogida de información y, como principio de intervención directa a ellos, trabajar sus habilidades sociales y su capacidad de empatía. No olvidemos que la agresividad es la búsqueda de uno mismo, a través de las reacciones de otros. El problema ocurre cuando se adoptan formas violentas como socialización. Por ello, debemos proporcionarles vías alternativas a la agresión. Muchas veces, bajo la capa de la ira, reside la tristeza mal gestionada.

El trabajo con la familia
Un pilar importante que no se puede dejar de lado y en el que sería necesaria una evaluación, es la relación con las familias. Existe un contacto con ellas pero suele ser algo escaso y con falta de compromiso. Es importante enriquecer esta relación y crear una mayor implicación por ambas partes. Es importante modificar el discurso y crear un clima  más cercano. Ante situaciones de conflicto, estar en contacto continuo con la familia y fortalecer la idea de estar “todos a una”. Trabajar desde el alumno y la familia será el principio del cambio y, aunque no se compartan todas las ideas, tener un nexo de unión entre ambas partes es necesario. Es una cuestión de actitud y que, aún pudiendo haber diferencias personales, si vamos en la misma dirección, impediremos la aparición de brechas y  muros infranqueables. Implantar un ambiente de cooperación y una cultura de mediación que implique a toda la comunidad educativa. Es por ello que creo necesaria la incorporación de una escuela de padres y aumentar la sensibilidad en las familias para maximizar su cooperación con el centro en la gestión de conflictos y estilos educativos.  De esta forma  desarrollaremos una formación personal y social coherente.


     Seguimiento
 Dando sentido a la coordinación y seguimiento necesario en un proceso de gestión y cambio de la convivencia, se llevará a cabo una reunión semanal o quincenal, a decidir entre los miembros de los equipos de mediación, ya que entendemos que es vital para poder ir decidiendo sobre futuras actuaciones y conocer cómo se van sintiendo las personas que van actuando en ellos. La recogida de información se hará a través de test, entrevistas y reuniones con todos los implicados.



sábado, 12 de noviembre de 2016

Caso 2. Almudena

Voy a centrarme en el caso 2. Almudena.

       Claramente, nos encontramos ante un caso de ciberbullying.  Un conflicto que comienza entre adultos y que se extendió a los hijos de ambas familias. Yo creo que ese factor es a tener muy en cuenta, puesto que el problema no sólo no pudo ser atajado por los padres, sino que, lo hicieron extensivo a los hijos. Ese rencor se hace visible cuando Alejandra se siente atacada y celosa. Comienza un acoso indirecto de ciberbullying. Un maltrato psicológico y de rechazo hacia Almudena. Este tipo de acoso divide, aún más, la responsabilidad de actuación por parte del resto de chicos y chicas y minimiza la conciencia individual. Además, el hecho de utilizar insultos por el chat amplía el espacio de acoso aunque haya habido un origen escolar (el final del anterior curso). Este hecho, hace que el riesgo físico que siente la acosadora sea menor, al igual que los otros cinco compañeros que hacen extensible ese rechazo y ese maltrato. Se sienten más protegidos por el hecho de actuar ante una pantalla y no sea una acción tan directa.  Les hace sentir cierto anonimato que les protege.

Primeramente y con el objetivo de empatizar se buscará un diálogo constructivo con los alumnos que forman parte del chat y que mantienen una actitud de rechazo hacia Almudena.
Deben asumir responsabilidades y deben reparar el daño moral causado.
Si la situación lo permite, sería bueno hacer un debate constructivo con todos los alumnos de la clase con motivo de los empujones a los que es sometida. Es muy beneficioso tratarlo en clase incluso con role-play. Podemos representar una de las actuaciones que se dan y que todos los alumnos den su opinión al respecto. Estar en grupo les da más fuerza para decir lo que piensan, sin miedo. Es importante que reconozcan e identifiquen el acoso y la agresión. A partir de aquí, desde el departamento de orientación poner en marcha estrategias de actuación y planes de mejora.
Valores de empatía hacia la víctima, mostrar los sentimientos de indefensión y malestar que se siente ante esa situación, valores de cooperación entre todos los compañeros y de rechazo ante una situación así. Incidir en los miembros del grupo de chat que ejercen un papel de observadores e inculcar y fortalecer la necesidad de respeto a las personas y su integridad.  

        Se debe establecer una actuación conjunta con las familias de los chicos y chicas que están implicados en el grupo del chat y de rechazo en el colegio. Aquí es fundamental el papel de las familias. Además, no olvidemos que este conflicto comenzó entre los adultos. Que ellos no supieran arreglar los problemas provocó un clima de rechazo y lo hicieron extensivo a sus hijos.  Ellos deben ser los primeros en mostrar un clima interpersonal diferente. Mostrar respeto y  cordialidad. Ellos han sido y son el ejemplo de sus hijos y, también, deben ejercer un control sobre el uso del móvil y el ordenador que éstos hacen. Pienso que sería acertado concertar, en el centro educativo, algunos talleres de formación con los cuerpos de seguridad aclarando las consecuencias legales y morales de estos actos. Mostrarles las consecuencias legales del uso de la tecnología en situaciones de acoso o ciberbullying.